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5 preguntas que debes hacerte antes de emprender un viaje al extranjero
  1. ¿Quiero dar el próximo paso?
  2. ¿Has investigado acerca del lugar que quieres visitar?
  3. ¿Cada pensamiento que tienes gira alrededor de ese país?
  4. ¿El miedo no es una excusa válida para ti?
  5. ¿Ya tienes tu viaje planificado de antemano?
  6. ¡Estoy listo!

1. ¿Quiero dar el próximo paso?

La vida de todos es un mundo diferente, con experiencias que forman nuestro carácter. Gracias a esto se generan en nosotros expectativas y decisiones que marcamos como un gran sentido de pertenencia, estudiar en general, representa la formación de metas a mediano y largo plazo que en casi un 100% de los casos determinará una parte importante de nuestras vidas a futuro. Hay muchas personas que toman la decisión de darle un nuevo giro a sus realidades, un nuevo inicio y etapa para darle aires frescos a sus vidas; y nada mejor que haciendo esto en tierras que sean nuevas, que nos causen esa sensación de aventura y a la vez de seguridad. Estudiar en otro país toma cada vez más una potencia tangible entre las opciones de jóvenes para sentar las bases de sus carreras.

Se necesita madurez para tomar una decisión como está, además, tener determinación al momento de saber a dónde se quiere llegar; existen muchos indicativos que de una u otro forma nos dicen que estamos listos para dar ese salto y llevarlo a cabo.

La curiosidad innata del ser humano jugará un papel fundamental para ti en medio de todo este proceso; quieres conocer y eso no tiene nada de malo, conocer otras culturas, otros idiomas, raíces, lugares.

Ya sea que hayas comenzado una carrera en tu país o estés realizando cursos y talleres, dar otro paso mucho más grande, es darse cuenta de que quieres enriquecer ese currículum que estás formando académicamente para ser el mejor en lo que haces o harás. Dentro de los primeros indicios para darte cuenta de que tus horizontes están apuntando más allá de las fronteras de tu país, es pensar y analizar cómo es la educación en ese destino que tanto admiras o por el cual sientes un gran nivel de curiosidad. 

2. ¿Has investigado acerca del lugar que quieres visitar?

Empiezas a notar que existe una relación entre tus intereses intelectuales y las aplicaciones que le da la universidad en el extranjero, a la carrera que quieres estudiar. Forma parte de esa investigación que se realiza previamente, todo el ámbito social y las características académicas conforman una relación perfecta para tus interese. 

Estudiar en el extranjero siempre va a representar ventajas para tu formación profesional, puesto que las experiencias que surgen al adaptarte ante una nueva cultura, crear competencias y visualizar esa claridad para tu currículo, en conjunto con el desarrollo de destrezas sociales, puntualizan características deseables a nivel laboral en cualquier ámbito o profesión. 

Ya has analizado las propuestas académicas que ofrecen las universidades, las comparaste con las de tu propio país –puede que hasta con otros país competentes- y sigues enamorándote de las capacidades de enseñanzas en ese país; has ahondado en la búsqueda de imágenes, en los currículos formativos, la historia de la universidad o instituto, sabes el puesto en el que se encuentra dentro de los rankings de instituciones educativas a nivel mundial, de repente adquieres un sentido de pertenencia que las personas a tu alrededor no entienden porque ni siquiera naciste allá. 

En el caso tal de que en tu escuela existan consejeros académicos, ellos ya saben cuáles son tus miras hacia futuro, de hecho, la mayoría de las personas que te rodean saben que deseas cursar estudios en otro país. Todo esto conlleva un nivel de investigación por el que tendrás que pasar, es importante estar seguro del sitio al que quieres ir.

3. ¿Cada pensamiento que tienes gira alrededor de ese país? 

No te avergüenzas de que ocurran ciertas peculiaridades en tu vida personal, es muy típico que cuando el banco te pida una pregunta secreta, lo primero que se te venga a la mente es “País que te gustaría conocer” y contestas inmediatamente, sin dudarlo. Tu foto para el fondo de pantalla quizás sea la Torre Eiffel o un símbolo arquitectónico o artístico de Alemania; no dejas que nadie toque tu llavero favorito porque tu tío te lo trajo desde Estados Unidos, no quieres que lo dañen, y después de todo, un día llegarás tú mismo a visitar la estatua de la Libertad y a estudiar en los pasillos de una Ivy League. Lo cierto es que vas dejando indicios en todas tus pertenencias personales sobre esa meta que tienes entre ceja y ceja.

No hay ocasión en la que no hayamos escuchado hablar a algún abuelo y decir “antes las cosas no eran así”, esa frase se puede redimensionar y pensar en medio de la cola enorme para tomar el autobús. “¿En otro país se harán las colas así de largar para tomar el autobús?” Seguramente sí, pero igual te encuentras a ti mismo pensando cómo serían las situaciones que se te presentan cotidianamente en tu ciudad, trasladándolas hacia ese país soñado. Sabes que, en unos años, después de ciertos procesos podrás disfrutar de una educación envidiable y quizás experimentar esas costumbres sociales que tienen probabilidades de ser totalmente iguales a tu país o muy diferentes. 

En lo personal, mi meta es Londres, y se volvió muy común que mis amigos al hablarme dijeran cosas como: “El otro día vi una foto del Big Ben y de la Rueda del Milenio, me enteré que los están remodelando, y me acordé de ti viendo la noticia”. O “Los que hicieron Harry Potter hicieron otra película ¿De eso es el parque temático al que quieres ir, no?”. Puede ocurrir, sin que te des cuenta, hablas tanto y tienes tanto interés en ese país que ya los demás te empiezan a asociar con ello. 

4. ¿El miedo no es una excusa válida para ti? 

Puedes sentir ese pequeño (o gran) sentimiento de no querer dejar atrás a tu familia, amigos o pareja, por querer irte al extranjero; sin embargo, te das cuenta de que existen otras opciones donde podrás hacer un balance entre estas dos realidades. Los programas de intercambio son perfectos para darle un vistazo a esa cultura que tanto te atrae, podrás formarte en el área que sueñas, conocerás nuevas personas, y más adelante, si lo deseas, cuentas con la opción de volver a tu país de origen y quizás llevarte de viaje a unos cuantos amigos para que se nutran de la experiencia que tu viviste. 

Mi manera de aprender idiomas va de la mano con qué tanta timidez siento al comunicarme directamente en ese lenguaje, no todos somos capaces de reconocer nuestras habilidades, pero probablemente, si ya eres capaz de saber que necesitas mejorar aspectos de gramática y pronunciación en general, seguramente también te habrás encontrado con el clásico “si te mudas a un país en el que hablan otro idioma la necesidad te va a llevar a hablarlo también”, y esto es muy cierto; el ambiente y las situaciones te van a ayudar a reforzar el manejo del idioma del país al que deseas ir, y si ya eres consciente de que te gustaría aprender de la mejor manera –conociendo el idioma en la propia cultura original- ¡efectivamente estas sumando otro punto a esa lista que te dice a gritos que estás listo para ir a conocer!

5. ¿Ya tienes tu viaje planificado de antemano? 

Ya sea que pienses en una tarde lluviosa tomando el té, un clima más bien caluroso y con canguros saltando a lo lejos (sé que este es un estereotipo, los canguros no pasan en plena Casa de la Ópera en Sidney), lo cierto del caso es que conoces la cultura, te enamora pensar en que un día puedas ser parte de esa rutina propia de sus habitantes. Dentro de tu propia ciudad empiezas a buscar restaurantes o sitios en general donde te puedas sentir más en contacto con otras culturas, e inevitablemente empiezas a visualizar en tu mente ¿cómo sería si realmente estuviese en el país de origen de este platillo? Y es así como de repente sabes el lugar en específico en el que queda la embajada de ese país, sin siquiera tener que pasar regularmente por ahí. 

Pueden ocurrir dos extremos cuando llegue el día:

1- Sabes exactamente qué avión vas a tomar, al llegar tienes planificado el autobús o ruta determinada para tu destino, después de todo, llevas años preparándote para la gran llegada a tu nuevo mundo.

2- Conoces de todo sobre este país, y es mejor dejarse sorprender, ver a dónde te llevará la ruta en ese emocionante primer día. Tienes unos días para prepararte en los sitios donde estarás regularmente y en esta primera semana quieres que la ciudad te llene de curiosidades y sorpresas.

Nuevamente, son pensamientos que no dejan de rondarte, y no sabes cuál elegir.

6. ¡Estoy listo! 

Viajar puede llegar a representar tanto nervios y emoción, como seguridad y curiosidad; pero no importa realmente con cuáles te sientes identificado porque sabes que después de leer estas preguntas respondiste “¡Claro que sí!” a cada una de ellas. 

Te sientes listo para experimentar lo que tanto has leído, escuchado y visto, esas vivencias ajenas que ves en revistas, vídeos y series tienen que convertirse en propias, conocer el mundo es una de las mejores misiones que se puedan tener. Desde Exam Madrid Academy apoyamos firmemente el viajar al extranjero porque crecerás personal y profesionalmente, tendrás bases para afirmar tus propias historias y serás testigo del recorrido que va dando el mundo y la humanidad como especie que evidencia cambios cada vez más notorios. Nadie puede decirte que no lo lograrás si te fijas esa meta; lo primero que se debe tener para saber que estás listo para vivir, conocer, estudiar, experimentar en otro país, es tener las ganas de hacerlo.

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