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_Guía de supervivencia del examen SAT para estudiantes no nativos del idioma inglés

Cuando eres un estudiante nacido en cualquier parte del mundo, en países de habla no inglesa para ser específicos, y decides estudiar o trabajar en un ambiente donde se hable inglés, tendrás mucho que probar de ti mismo frente a los demás. 

Claro, por un lado, está el elemento obvio de sobrevivir al día a día, aprender una lengua es algo que puede llevar toda una vida y vas a estar conviviendo con personas que lo manejan desde muy temprana edad.

Por otra parte, algo que escapa al conocimiento de muchas personas, está el tener que demostrar de manera legal y oficial que en efecto puedes hablar y comprender el inglés. 

Para ello existen pruebas como el TOEFL o el IELTS (dependiendo del país al que vayas o el objetivo que te haya impulsado a mudarte). Ya este es un paso importante para dar, una de las tantas llaves que te abrirán la puerta al camino para alcanzar tus metas. Pero no es el único paso que te espera.

Además de tener que demostrar tu nivel de inglés, por si esto fuese poco, tienes que rendir el doble que un estudiante que haya nacido en suelo americano, ya que si tu objetivo es entrar a estudiar una carrera de pregrado en Estados Unidos, también tendrás que hacer la prueba estandarizada que sirve como requisito para muchas de las universidades de este país: el SAT.

Yo sé que lo hago sonar complicado y no voy a decir que es un paseo en el campo, pero tampoco es tan difícil como podrías imaginar. 

Piensa que ya muchas personas han pasado por ello y no solo lo hicieron bien, sino que les ha ido mejor incluso que un porcentaje considerable de hablantes de inglés nativo. 

Si ellos pudieron, ¿por qué tú no? Con suficiente esfuerzo, preparándote con los profesores americanos nativos de los cursos SAT en Madrid que ofrece  EXAM MADRID Academy, ni el cielo será un límite.

Para hacerte más sencillo el proceso, decidimos recolectar distintos testimonios tanto de nuestros estudiantes, como de otros jóvenes que decidieron emprender en Estados Unidos con una carrera de pregrado. 

Vimos lo bueno, lo malo, lo excelente y lo no tan excelente, para saber exactamente qué necesitarás como hablante no nativo para sobrevivir al examen SAT y alcanzar la meta que te propusiste. ¡Vamos allá!

Día 0 – Tomando decisiones

Para algunos, el examen SAT es pan comido, solo una hoja de preguntas por responder; para otros, en cambio, puede resultar un dolor de cabeza. Con tantas opiniones que pueden rondar en el vasto mundo del internet, quizás estés cuestionándote si valdrá la pena tomarlo, si será tan necesario como lo pintan o si solo es una leyenda urbana que usan las universidades para espantar a los estudiantes que quieran aplicar con ellos. 

Si tienes algún rastro de duda, espántalos lejos de ti. El examen SAT no es ningún mito, es 100% real. Es una evaluación normalizada que cumple con el propósito de indicar el nivel en el que se encuentra un estudiante, para determinar si el mismo posee lo necesario para ingresar en una institución o no. 

La mayoría de las universidades tienen entre sus requisitos realizar una prueba de este tipo y la puntuación que soliciten variará dependiendo de la carrera escogida y del nivel educativo que posea cada college. 

Por si esto no te convence, solicitar una beca para la universidad en muchas ocasiones también dependerá de tu puntaje en esta prueba, es más, ¡hasta algunos trabajos te piden tu calificación en su proceso de selección!

Antes de tomar el examen SAT, es importante que navegues entre el mar de opciones que estarán a tu disposición como centro educativo. Hay diversos factores que debes tomar en cuenta, las universidades de élite tienen la ventaja de tener una historia respaldándolos, lo cual siempre da puntos extra en el currículo. 

Sin embargo, precisamente por este motivo la nota mínima que solicitan será mayor. Si esto no te resulta intimidante y tienes un propósito firme de estudiar en lo mejor de lo mejor, entonces deberás poner aún más dedicación para alcanzar la excelencia que te exigirán. 

Si quieres estudiar en Estados Unidos, pero no tienes una universidad específica en mente, puedes apuntar a universidades con un requisito menor, de igual forma te brindarán una muy buena educación.

En internet hay muchas páginas y organismos dispuestos a brindar apoyo a estudiantes con interés en universidades americanas para guiarlos en el proceso de escoger. Puedes indagar en donde estés obteniendo el título de bachillerato, quizás cuenten con convenios que se amolden a tus intereses.

Día 1 – Preparándose el SAT

Una vez escojas el lugar que quieres tener como alma mater, es hora de ponerse manos a la obra y prepararse para el examen SAT. Parte esencial de tener buenos resultados se basa en prepararse, estar consciente de los retos que vendrán y aplicar el modo ideal que se adapte mejor a tus capacidades.

Tienes un tiempo prudencial, así como no puedes aprobar un examen leyendo cinco minutos antes – a menos que seas un genio – no te recomiendo que vayas a presentar la prueba SAT sin antes al menos haber sabido qué era lo que te esperaba. 

Estando en una ciudad como la nuestra hay varias opciones y en un curso SAT en Madrid tendrás a la mano esos conocimientos previos a la prueba, en ellos podrás ir varios pasos adelante y saber a qué te enfrentarás.

Si bien desde el mismo hecho de realizar una preparación en una de las tantas academias de idiomas en Madrid es un gran impulso para tener bases firmes en el idioma inglés, tener el contenido programado del examen te ahorrará dolores de cabeza. Te adelanto sólo un poco de todo lo que tendrás que tener en cuenta más adelante:

La prueba está dividida en tres secciones elementales para demostrar que eres digno de entrar en la academia norteamericana.

  • Lectura: Como las personas encargadas de hacer esta prueba saben lo que hacen, cuentan con una estructura adecuada para que no te sientas sobrecargado y puedas completar todo con éxito – de acuerdo a como vayas preparado – esta sección se divide en una primera parte de 20 minutos y dos de 25 minutos. En total tendrás 48 preguntas de comprensión lectora y 19 preguntas para completar oraciones.

 

  • Escritura: Esta otra sección está establecida con una primera de 10 minutos y dos de 25 minutos. Ante ti se darán 25 preguntas en las que tendrás que mejorar las oraciones, unas 18 preguntas donde serás minucioso e identificarás los errores en la oración, en penúltimo lugar tendrás 6 preguntas donde mejorarás los párrafos. 

 

Con el broche de oro, se finaliza con la redacción de un ensayo, en el cual no se espera total excelencia, porque se reconoce las limitantes de tiempo que se establecen, este ensayo es opcional en la prueba, y además existen universidades donde piden como requisito que lo presentes, así que verifica bien lo que requiere la universidad con la que tengas mayor afinidad.

 

  • Matemáticas: Primero, necesitas entender correctamente lo que te están preguntando, porque ese ha sido uno de los mayores fallos por parte de los estudiantes en esta sección. Si conoces todos los procedimientos, pero no sabes lo que te están preguntando, será un enorme problema que enfrentar. Si bien cualquier curso SAT en Madrid podrá capacitarte para saber responder muchas de los tipos de preguntas que te darán, es preferible que ya tengas una buena base en matemáticas, pues estas habilidades deben estar desarrolladas antes de dar este paso.

La preparación y conocimientos que faciliten el camino en cualquier academia SAT en Madrid te darán una ventaja considerable, sin embargo, necesitas refrescar constantemente lo adquirido.

Practica en casa todo lo que puedas, el ser humano olvida fácil y no siempre es sencillo captar tantas cosas nuevas para ti. 

Una vez te sientas preparado, debes agendar una fecha para el examen. Toda esta información la puedes consultar en la academia donde te hayas inscrito para prepararte o en la página oficial del SAT.

Día 30 – El día del examen SAT

Aunque recomiendo contar con por lo menos un mes para la preparación, esta dependerá en gran medida de tus tiempos, si puedes dedicarle aún más, mucho mejor, pero si cuentas con una agenda apretada y solo tienes un par de semanas antes de la fecha en que agendaste tu presentación, entonces concéntrate en mejorar las habilidades que más dificultad te tomen, así podrás sacar el mayor provecho al tiempo. 

El día del examen quizás sientas aflorar algo de nervios, esto es completamente normal, pero tienes que recordarte que vienes de una preparación exhaustiva y que tienes todo lo necesario para obtener la mejor puntuación. 

El SAT evaluará esos conocimientos que adquiriste en la educación media, así que no debes temer por preguntas que se relacionen con conocimientos dignos de alguien de la NASA.

Ya sabes que el examen posee 3 secciones, más un ensayo opcional, pero quizás te convenga saber un par de tips más en profundidad para ganar ese empujón de confianza que necesitas para arrasar con el examen. 

Por ejemplo, ¿sabías que el examen SAT, a diferencia de otros, no cuenta con una sección de ciencias? Más allá de las matemáticas, que si somos honestos no me agradan, el resto es sumamente sencillo. 

Las preguntas de lectura y escritura son enteramente basadas en textos, unos más cortos que otros, y no tienes que dar ningún tipo de justificación. Las preguntas son de selección múltiple y no necesitas dominar el tema tratado en el texto, con una buena lectura lo harás perfecto.

Otro tema importante a tomar en cuenta es que, aunque debas tomar el ensayo, porque así lo solicita la universidad a la que estás apuntando, no tienes que ser un escritor brillante para tener una buena nota. 

Solo debes producir un buen análisis sobre el texto que te dieron como fuente, no debatir sobre algún tema complejo como si el ser humano tiene un propósito en el planeta tierra o no.

Día 44 – Los resultados del SAT

Aproximadamente dos semanas después de presentar el examen, tus resultados estarán listos. Podrás consultarlos en la página web oficial del ente que suministra el examen.

10 días después de esto los resultados serán enviados a la universidad para la que estés aplicando y solo te restará completar el proceso de solicitud de admisión.

Recuerda que, si no lograste llegar a la nota requerida para ser admitido, siempre puedes volver a tomar el examen y aplicar nuevamente o apuntar a otra universidad que se acerque más a tu puntaje obtenido.

Quizás tu destino no está donde lo esperabas sino en otra parte. Lo importante es que recuerdes que un puntaje no deseado no es el fin del mundo, ni te beta de volver a intentarlo.

A estas alturas, probablemente ya sabes todo sobre la visa de estudiante que necesitas para ingresar a Estados Unidos, si no, es hora de investigar y comenzar con el proceso de solicitud. 

Una vez tengas listo esto, solo te queda agarrar tus maletas, darle un beso de despedida a tus seres queridos y embarcarte para esa aventura llamada universidad. 

Espero que esta breve guía te haya sido de utilidad y te dé las herramientas para cumplir tus sueños. 

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