Skip to main content
Motivos por los que querrás aprender inglés

La globalización, como un sinónimo de las conexiones multiculturales es un factor eficaz que con gran cautela ha terminado por marcar el ritmo con el que gira el planeta. El inminente e indetenible avance de las tecnologías no ha sido más que un potenciador de esta particularidad, de la que se ha alimentado con ahínco el bilingüismo y la vital importancia de aprender inglés, hasta convertirse en un factor de provecho, casi indispensable, para la consolidación de una vida integral desde todos los sentidos, bien sea culturales, salariales, laborales, fraternales, e incluso los relacionados con la salud y la longevidad. 

 

Por qué aprender inglés potencia tus habilidades cognitivas

 

Diversos estudios internacionales se han encargado de desestimar el arcaico mito que asevera que los pequeños que aprenden dos idiomas o más presentan problemas de atención, esquizofrenia, confusión, o alguna otra enfermedad de este tipo. Muy por el contrario, le han conferido a esta destreza, sobre todo si ocurre a temprana edad, la cualidad de mejorar sus habilidades cognitivas, lo que se traduce en un cerebro más activo, capaz de alternar tareas y con superior capacidad de memoria. 

Desde los laboratorios de la Universidad de Granada, bajo la tutela de los profesores María Teresa Bajo y Pedro Macizo, se ha patentado un aval de esta teoría. Los investigadores midieron el tiempo de respuesta y actividad cerebral ante una pregunta de un grupo de voluntarios que hablaban perfectamente tanto español como inglés y observaron que las personas bilingües son capaces de activar dos idiomas al mismo tiempo, incluso en situaciones en las que sólo necesitan uno. Es decir, que tener esta habilidad no sólo mejora la atención, sino que también entrena la memoria. 

En otro marco, un poco contradictorio y polémico, el doctor Thomas Bak, del Centro de Envejecimiento y Epidemiología Cognitiva de la Universidad de Edimburgo, entre 2008 y 2010, utilizó información de 262 individuos nacidos en Edimburgo que tenían la posibilidad de comunicarse en al menos un idioma más aparte del inglés. De ese universo de individuos, 195 aprendieron otro idioma antes de cumplir 18 años y 65 después. Los resultados arrojaron que los participantes tenían habilidades cognitivas significativamente mejores, comparado con lo que se hubiera esperado de acuerdo a sus habilidades previas. Los efectos eran muy notorios tanto en quienes aprendieron un segundo idioma en la juventud como en quienes lo hicieron ya en la adultez.  

Sin embargo, desde un enfoque crítico, dichas investigaciones han terminado por pontificar, hasta un nivel casi divino o mágico, el bilingüismo, sobre todo si se trata de lenguas universales como el inglés y el español, bajo teorías o sustentos que sin bien arrojan resultados positivos, no resultan del todo concluyentes ni medibles, en especial a lo relacionado con las conexiones neuronales de “los mágicos niños superdotados-multitareas”. 

Pese a los baches informativos en relación del cómo se logran resultados tan maravillosos, lo que sí ha quedado muy en claro es que cuanto a salud las ventajas son tangibles gracias a la capacidad que tiene el cerebro para desarrollarse, adaptarse y aprender a lo largo de toda la vida, incluso si ha sufrido desperfectos en alguna etapa entre el nacimiento y la edad adulta. 

Las investigaciones desde la India y Reino Unido apuntan que los hablantes de un solo idioma tienen menos posibilidad de recuperación o mejoría ante patologías de este tipo, en una proporción de 40% respecto al 20%. Detallan los expertos que este fenómeno ocurre porque en el momento en que un bilingüe utiliza una lengua, inactiva la otra y viceversa, un proceso de conexión-desconexión que ofrece al cerebro un entrenamiento constante que puede actuar como uno de los factores de recuperación de la persona. 

La pregunta es: ¿Cómo aprender otro idioma activa estos beneficios en nuestro organismo? O ¿Por qué resulta un componente esencial para reversar el deterioro cerebral? Pues sencillo, el aprendizaje y la práctica frecuente de otras lenguas mantiene al cerebro trabajando. La actividad es para el órgano encargado del raciocinio, lo que el ejercicio físico regular al resto del cuerpo, es decir, beneficios biológicos y cognitivos, respectivamente, y esa fusión de estímulos lo mantiene sano, fuerte y más flexible. 

Como resultado, no solo alcanzamos vidas más longevas, sino que además nos alejamos sustancialmente de la posibilidad de padecer enfermedades degenerativas, como la demencia o el Alzheimer, en un porcentaje que pone para los potenciales pacientes el listón de meta mucho más cerca que cualquier otro tratamiento moderno.  

 

Las ventajas de ser bilingüe

 

El segundo “Yo”

Por otro lado, están los beneficios sociales, comerciales y culturales de aprender otro idioma, después de todo, se evidencia en que más de la mitad de la población mundial se ha esforzado por consolidarse como bilingüe, una cifra poco despreciable que equivale a más de 3 billones de personas. 

Muchos de los que utilizan habilidades lingüísticas con regularidad afirman fervientemente que durante el proceso de aprendizaje, e incluso en la etapa ya concluida, se despliega una especie de segunda persona de sí mismo, que finalmente, al considerarse multicultural, rige sobre su anterior hasta que lo supera, gracias a su capacidad de amplitud tanto en inteligencia y adaptación, como en aceptación de lo que nos rodea, capacidad de absorción y solución a los problemas que supone el simple hecho de estar vivos. Carlomagno lo llamaba “la segunda alma”. Es una forma básica de interconectarnos y la experiencia, por supuesto, nos hace más grandes.

La influencia de otro idioma lo determina casi todo, incluso nuestra capacidad de entender el mundo. Al desvanecer nuestras fronteras y límites, también se traduce en mejores comunicaciones y más posibilidades profesionales. 

Las ventajas de la edad

Especialistas explican que los niños son capaces de absorber esta clase de conocimientos lingüísticos de forma más eficaz debido a que su cerebro presenta una alta capacidad de plasticidad, lo que le permite modelar su conocimiento. 

Esto significa que los infantes pueden usar ambos hemisferios cerebrales al momento de aprender otro idioma, a diferencia de los adultos que solo logran activar un lado. Al fenómeno que ocurre con los pequeños se le conoce como bilingüismo simultáneo, que equivale al uso de dos códigos de forma más natural. 

En consecuencia, el niño puede alcanzar mayores niveles de comprensión social y emocional desde el segundo idioma, mientras que el adulto desarrolla un bilingüismo subordinado, lo que significa aprender el segundo idioma a través del primero, que lingüísticamente hablando se traduce en una adquisición del conocimiento de forma más racional que emocional. 

En palabras más específicas, el esfuerzo que se hace al generar el cambio de una lengua a otra fortalece la corteza prefrontal dorsolateral del cerebro, la cual es muy importante a la hora de resolver problemas. Por tanto, el bilingüe es capaz de seleccionar la información pertinente, organizarla y utilizarla de forma mucho más efectiva que una persona que solo habla su idioma nativo.

En cuanto al margen creativo y social, se observa en primer plano la habilidad de indagar en alternativas innovadoras que lleven a sortear distintas situaciones; y como segundo foco, mejora su capacidad de comunicación a través de una actitud mental abierta a otras formas de ver la vida y el mundo.  Un estado en el que se comprende la multiculturalidad como una oportunidad de aceptación y comprensión del otro y sus costumbres; y como una forma inédita de adquisición de conocimiento general. Ambas sinónimos de tolerancia, respeto e inteligencia.   

La curva profesional 

Para nadie es un secreto que ser bilingüe ya es un ítem primordial en el perfil de un profesional integral en cualquier carrera universitaria. Llevar otro idioma en tu portafolio de habilidades definitivamente te hace más atractivo para cualquier empresa, incluso si tu trabajo no amerita el manejo de ese segundo o tercer idioma.

Tener habilidades lingüísticas múltiples puede ponerte un paso delante de los otros postulantes o aspirantes, ya que los negocios transculturales son una realidad de la que no escapa ningún gremio. 

Las  ventajas de un idioma hablado en un nuevo mercado pican y se expanden,  estudios realizados en Suiza, Gran Bretaña, Canadá y la India, así lo confirman y además resaltan la compensación económica asociada al bilingüismo como una realidad que destaca con brillo propio. Esto debido a que abre un margen de convenios internacionales tanto para el empleado, como para el empleador.  

Las cifras hablan por sí solas: El trabajo realizado en Canadá en 2010 demostró que los trabajadores bilingües ganaban entre un 3 y un 7 por ciento más que sus compañeros monolingües, aunque no se les exigiera hablar el segundo idioma en el trabajo. 

Entre tanto, los avances desde Estados Unidos probaron que hablar un idioma extranjero puede incrementar el salario de al menos un 1,5 a un 3,8 por ciento. Para la India este aumento fue aún más valioso, ya que aquellos que hablan inglés ganan, en promedio, un 34 por ciento más por hora.

¿Listo para unirte a esa lista de profesionales exitosos? Y es que dominar el idioma inglés no solo te servirá en el ámbito profesional, sino que podrás lanzarte un viaje de placer y socializar, sin caer en las redes del ‘what?’ ‘I’m sorry, I don’t…”. En Exam Madrid Academy te damos todas las herramientas para potenciar al máximo tus habilidades del lenguaje inglés, con clases enfocadas en la práctica y el Speaking face to face con profesores americanos nativos. Visita nuestra web y descubre los cursos de inglés que ponemos a tu disposición. 

Share this post

Comments (0)

    Leave a comment

    The content of this field is kept private and will not be shown publicly.
    2 + 14 =
    Solve this simple math problem and enter the result. E.g. for 1+3, enter 4.